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El baúl de Mawey

SIN QUERER

SIN QUERER


Comencé a quererla sin saberlo,
como aquel que sin sed
del agua, gota a gota, la derrama
sin saber que en la misma está el placer.
El amor se forjó en aquella fragua
donde el fuego del tiempo, lentamente,
fundió mi corazón con tu calor.
 
A pesar del invierno,
el brillo del acero envejecido
aún palpita en el filo de mi pluma
-testigo de mi amor-,
cada vez que se enfrenta ante el papel;
pero frena su avance cuando alcanza
el límite infinito de una página
en blanco que reservo en mi memoria
para el beso final de nuestra historia.

M.A.W. Mawey 26-1-06 ®

LA PREGUNTA

LA PREGUNTA

Cuando la luz pregunte al árbol seco
por mi vida,
éste responderá que sobrevivo
oculto entre las sombras de sus hojas.
 
Y una noche cualquiera, cuando duela
aquella huella grabada en su corteza,
le diré:
¿Recuerdas el ayer, cuando el amor
aquí se refugiaba?
Dos manos, y en la linde del sendero
la sombra de dos cuerpos.
 
Y sólo cuando el tiempo palidezca
y el viento del silencio se conmueva,
yacerán a los pies del árbol las respuestas.


 M.A.W. Mawey 23 de Enero 2006 ®

LA LLAVE

    LA LLAVE
(Para Rosa)

  
La llave de mis sueños
es una flor de mil fragancias
que esconde sólo un beso:
Un mar sin cerraduras
en el rojo color de su cabello,
el Sol en la mirada
de una llama risueña en el invierno,
la envidia de Gioconda
en la luz que me alcanza en mil reflejos,
la estrella sigilosa
que vaga libremente por mi cielo,
un castillo de arena
que consigue vivir en el desierto,
las alas de un albatros
y el canto tempranero de un bencejo,
un póquer de sonrisas
y en la manga los ases mientras juego.
 
M.A.W. Mawey 23 de Enero 2006 ®

DETRÁS DE DOS CRISTALES

DETRÁS DE DOS CRISTALES
(para Laura)


¿Que podría decir al ver tus lágrimas
cuando los ojos callan?
Han hecho prisionera a la princesa
detrás de dos cristales
-llora en el agua un cisne ciego-,
de nieblas y de sombras.
 
¿Qué podría decir de tu mirada
cuando los ojos hablan?
Sonríes y te enciendes cuando miro
tus pupilas color del cielo, y digo
-En un campo de trigo sueñan
dos cisnes azulados-.
 
¿Qué podría decir de la inocencia
cuando las manos hablan?
Conformo con mis manos,tus manos y una pena,
un cuenco de palabras y alegría;
y entonces tu sonrisa marinera
navega de tu boca hasta tus ojos.
 
 
Mawey 14 de Enero 2006 ®

Nadie en la estancia

Un salón de corte clásico;
Condenado en la pared,
un cuadro de Paul Gouguín;
Un sofá -tal vez jurásico-,
mudo y vestido de espacio.
Los libros de viejas tapas
-como nichos en las baldas-,
dormidos tras los regalos.
Y nadie en la estancia, nadie;
sólo una palabra sola.
 
Platos y tazas a juego
con la encimera ambarina
y el muaré de las cortinas;
una vitrina de ensueño
y un cristal de escaparate;
los condenados aperos
siguen colgados del cuello
y tintinean, brillantes;
Y nada en los labios, nada;
sólo un beso rancio, inerte.
 
Un cuarto de baño inmenso
con las toallas resecas,
y una llorona cisterna;
La bañera -níveo féretro-,
las paredes de colores
con preciosos azulejos;
Luces caducas, espejos,
y el añejo de las flores.
Y nadie en el aire, nadie;
sólo un placer inocente.
 
Un dormitorio Luis XV,
y una mesilla sin dueño;
Un armario con recuerdos
de los sueños imposibles;
Y nadie en los ojos, nadie;
sólo una lágrima sola.
 
M.A.W. Mawey 23-12-05 ®

GÓLGOTA

Gólgota

Lava su conciencia
en el mar del olvido,
y olvida fácilmente aquellas veces
-innumerables veces-
que utilizó tu nombre y tu palabra
-tú desnudo, desnudo en sentimiento-,
y desgarrada el alma por las enredaderas,
se aleja de tu cuerpo inerte
y espera otro peldaño.
 
Ganar a cualquier precio
las migas del halago,
los premios, los aplausos,
y condecoraciones de hojalata.
Crecer como vulgar estantería
que devora con ansia desmedida
el pábulo de libros sin sentido;
hojas voluptuosas, llamas aduladoras,
escritas con la tinta sucia
de las prisas.
 
Rodearse de falsos alpinistas,
seguir cualquier cordada
para alcanzar la falsa cumbre
en este altivo plano,
un gigante crecido en la mentira.
Bajo su manto
se agolpan los cadáveres,
testigos silenciosos de tanta hipocresía.
Izar una bandera en su cima
es, además de inútil, imposible,
porque allí ya no caben más enseñas;
las telas son jirones
que mueren suspendidas de los mástiles
en este nuevo Gólgota,
clavadas por la furia desmedida
de tanto egocentrismo.
 
Más allá,
en otra geografía distinta, paralela,
un montañero busca la senda escondida
con sus manos desnudas;
alimenta su cuerpo
de raíces y vientos;
nunca sabrá a dónde le conduce,
ni cuál será el final
o quién o qué le espera.
Le guía la palabra en estado puro.
 
Sólo él, sin saberlo,
alcanzará por fin
el beso de los labios
de la poesía.
 
M.A.W. Mawey ®

Don Cipote

Don Cipote 

El torero Don Cipote
-rojo cobarde y mostaza-
mira con miedo la plaza,
se esconde tras su capote
ante la res capirote.
- ¿Dónde vas, banderillero?
grita asustado al guerrero;
- A matar a Doña Honrosa,
  que no me gusta su prosa
  y esta faena requiero.
 
Más el valiente comprueba
las ubres de aquel astado
que lo empitona en el prado
y con su culo se ceba
como una virgen manceba.
-¡Quédate en el burladero,
 que ese verso es pendenciero!,
dice al lacayo el maestro,
por mentiras ambidiestro,
y por falso, panadero.
 
Fin

M.A.W. Mawey Diciembre 2005 ®

 

 


 

LA MANO VACÍA

LA MANO VACÍA
 
La mano vacía
que aún recuerda,
pide clemencia
por un amor inacabado,
clemencia...
 
Que alguien cercene
el sendero escondido
de su palma hacia la luna,
que detengan su inútil órbita
alrededor de los recuerdos,
que del regazo del cielo
caiga yerta a la tierra,
que sólo quiere olvidar
aquel sueño de barro,
olvidar...
 
De color gris
es el último pétalo
que retiene en silencio,
un beso en el aire de la ausencia.
Porque el dolor
de la mano vacía
que aún recuerda
aquel adiós que nunca llega,
es eterno, eterno...
 
M.A.W. Mawey 22-11-05 ®

EL HOMBRE VESTIDO DE TIEMPO

El hombre vestido de tiempo
 
El reloj de sol por fin se duerme. El cielo se viste de raso, y las hojas de las palmeras danzan suavemente, mecidas por el ritmo de una hoguera. En la playa, un hombre y una mujer descansan junto a un fuego.

 El hombre alimenta las llamas lanzando ramitas secas, como un tributo al pensamiento rutinario. Gira su mirada hacía una sombra cercana. Hace tiempo que ella duerme plácidamente a su lado. Un poco más allá, todavía tiembla de miedo una vieja tabla de navegación, grabada a mano con extraños números, símbolos y dibujos.
Así comienza otra noche más sobre la huérfana arena.

 Quizás hasta aquí parezca una típica historia de amor entre un hombre y una mujer, en una isla solitaria. Pero no hay niguna isla, ni tampoco es un relato romántico.
 Todo lo contrario, la situación es dramática. Sólo son dos personas perdidas, en el mismo espacio, en distinto tiempo. No tienen alimentos. No al menos, los alimentos acostumbrados que hay en los hogares cotidianos, o incluso en las islas de las típicas historias de naúfragos.

¿Por qué una playa? Se preguntará el lector. Pero, ¿qué peor sufrimiento que hallarse frente al mar en una playa desierta, prisionero por una barrera de olas de cuatro metros? Y más allá, un deseo imposible. Y junto a ti, una vida inalcanzable. Y en medio, un mar de silencio imponente.

Hacía mucho que aquel hombre se alimentaba sólo de tiempo. Cultivaba relojes en la arena, y todos los días recogía algunas minutos para reavivar un poco su cuerpo. No muchos, pues debía racionar los días y los sentimientos. Así fue creciendo de paciencia por dentro, mientras su cuerpo poco a poco se hacía invisible, al menos invisible a los ojos acostumbrados a los cuerpos cotidianos.  Un día despertó, confundido con su entorno: las nubes, las palmeras, el viento, las rocas y la arena. Desnudado de cualquier necesidad, vestido de tiempo, retuvo a su pesar, algo de humano: el miedo.

 Pero en la vida sin espacio de aquel hombre de tiempo, un día surgió algo inesperado:
Una ola lanzó a la orilla una tabla de navegación, y sobre ella, una mujer de carne y hueso.
¿Qué es una tabla de navegación? Cualquier tabla que pueda navegar, de madera, de fibra, o de palabras.

 La mujer consiguió levantarse a pesar del dolor, y comenzó a dejar pequeñas huellas en aquella arena, en aquel espacio sin tiempo. Todos los días, vestida de valor, se lanzaba al mar subida en su tabla y remaba con fuerza, acercándose a la gran muralla de olas que la retenía. El hombre la observaba desde la playa, confundido y al mismo tiempo acobardado. Porque, como muchos intentos en la vida, pensaba que éste también sería fallido. ¿Para qué perder el tiempo en algo sin sentido?.
Y una y otra vez, el mar la devolvía envuelta en la marea; a un espacio cada vez más ajeno, con menos tiempo.

 Al llegar la noche, la mujer encendía un fuego, secaba sus lágrimas, calentaba sus manos y con el rostro encendido se dormía placidamente. Pero antes de hacerlo, grababa sobre la piel de su tabla extraños símbolos, dibujos y señales, usando siempre la misma piedra que, con el paso del tiempo, tomó la forma de su mano. Puede parecer imposible, pero la piedra y la mano se hicieron amigas inseparables.

 Sólo entonces, el hombre se acercaba a ella en silencio, atraído por aquellos símbolos, atraído por aquellas llamas que alimentaban los sueños de la mujer. Sobre la arena, las huellas peregrinas y dispersas de ella, formaban una extraña danza contra el tiempo, con la bailarina luz de aquellas llamas.

 Se sentaba a su vera y la observaba fijamente, como se observa a un ser increible. A veces lo increible puede ser lo más sencillo, como una sombra, un dibujo o un recuerdo. Aquellos símbolos de la tabla le traían recuerdos de palabras, de un tiempo pasado, que adelgazaban su propio tiempo y le asustaban. Allí, junto a él, se encontraban una tabla y una mujer desconocida, en el mismo espacio, en distinto tiempo. Ella se alimentaba todas las noches de fuego y esperanza, mientras él se alimentaba de tiempo, que el fuego y los recuerdos devoraban. Es entonces, cuando el hombre comprendió.

 Al alba se despierta el reloj sobre la arena. La mujer vuelve como siempre a la orilla, con su misma tabla, y la piedra en una mano. Mira fijamente el mar y lanza la piedra. El hombre que hasta entonces la había observado en silencio, se transforma lentamente en un cálido viento. De golpe la mujer se lanza al mar, remando furiosamente contra corriente. Aunque claro, todos los días había remado furiosamente contra corriente.

 Pero a diferencia de otros días, y cuando parece que las olas podrán de nuevo con ella, el mar comienza a calmarse sin motivo aparente. La mujer sigue luchando con las crecidas olas, que sin embargo ya no rompen enfadadas, sino que se deslizan bajo su vientre y la levantan. El mar la empuja suavemente, y la mujer consigue atravesar aquel muro que la retenía prisionera.

 Sentada sobre su tabla, cansada, vuelve la vista atrás. Ya no distingue la playa ni tampoco la arena, no puede ver las palmeras. De aquel tiempo ya no queda nada. Ni siquiera el miedo.
 La mujer sonríe. Sabe que por fin lo ha conseguido, que volverá a tener su espacio, que tendrá de nuevo tiempo.

 ¿Y el hombre? Se preguntarán.

 Aquel hombre saltó por encima del miedo, y supo ser un viento calmo y un mar corriente. Pero para ello, tuvo que agotar todo el tiempo de su espacio, el de sus palmeras, sus rocas, sus recuerdos y sus relojes de arena. Se quedó sin tiempo y murió por ella.

"Por amor" pensarán; No, todo fue por un recuerdo.

Miguel Ángel W. Mawey 12-11- 2005 ®

MARMOTA

MARMOTA
 
(poema anti poético
de acróstico soneto alejandrino,
con asonante rima interna
y espíritu nacido entre las algas)
 
En los bosques se encuentra esta vieja marmota,
Reavivando susurros con sus falsos cuadernos,
Ensuciando el refugio de mentiras y  cuernos,
Se sabe cocinera del caldo y la picota.
 
Ungiendo su bandera de verbos de alta cota,
Nos pega por incultos  -es para enloquecernos:
Aquellos textos suyos, sin tuercas y sin pernos-.
Más cumple su tarea: Del césar es mascota.
 
Ahora que nos deja para volver al monte,
Respiro y vuelvo a ser, en vez de cuerda cuerdo,
Mientras dormida queda la rata polizonte.
 
Oculta entre las piedras otea el horizonte,
Tranquila sin saber que han pagado por ella:
Al acecho le espera la barca de Caronte.
 
M.A.W. Mawey 12-11-05 ®

HURACÁN

HURACÁN
 
Respiramos el aire cada día
sin sentir las palabras
fugaces de otros labios.
Poco a poco se cubren nuestros ojos
de nubes de silencios
que secan nuestras vidas,
dejando sólo surcos al borde de una boca.
 
Pero a veces,
los sentimientos brotan
en una fuente enferma
sin tiempo, sin pasado,
y es el azar quien dicta
si el susurro será mañana
brisa o viento.
 
Quizás una obsesión
ahogue la razón,
quizás estallen gritos
y caiga el corazón,
y el huracán que gira en torno al odio
arranque sin piedad
las hojas de los árboles
y sus conversaciones.
 
Después de la tormenta, quedará
la soledad de un verbo herido
y astillas en el alma.
 
M.A.W. Mawey 7-11-05 ®

POCO A POCO

POCO A POCO
 
Poco a poco,
las paredes solitarias de mi vida
se han vestido de recuerdos,
sujetadas por fechas de colores.
 
Lentamente,
he dejado en un corcho la memoria,
donde yacen las imágenes
en un pálido otoño de palabras.
 
He guardado
al azar mil tareas y un horario,
y negándose al olvido,
un deseo pendiente de mis labios.
 
Tengo incluso
aquel tiempo de arenas y tormentas
retratado con las lágrimas,
y en el lienzo, los colores
se diluyen según las ocasiones.
 
He colgado
zozobras y esperanzas en el mar
del pasado en mi presente,
mariposas disecadas
y pinceles manchados de ilusiones.
 
He ocultado
bajo un manto de recuerdos,
el temor al sentimiento
que palpita y me duele todavía,
cuando esa fecha vuelve a herir el alma,
y una daga se clava en mi memoria.
 
Miguel Ángel W. Mawey 2-11-05®

AHORA QUE ESTÁS A SALVO

AHORA QUE ESTÁS A SALVO 

Llegaste a mí
ahogado entre miserias,
animal en caza, herido.
 
Abriste el baúl de mis palabras
para vestirte de esperanza,
bebiste mi amistad sin pausa,
y tomaste mis manos,
mi corazón y mis ganas,
mis pasiones, mi casa y mi tiempo
para defenderte de las tormentas.
 
Te di todo el valor que poseía,
mi inocencia, mi lealtad,
te amparé del miedo
refugiándote en mis bosques,
y velé por ti en la noche
cubriéndote la espalda
con una sola espada,
con una sola estrella,
 
Han pasado los días,
y has dejado yerta mi balsa
entre las rocas más hipócritas.
Has quemado en el rencor sus velas,
ahogando la amistad
en el fondo de un mar sin nombre.
Has hecho una barca con mis árboles
para remar lejos,
muy lejos de mis manos.
 
Ahora que estás a salvo,
ahora que vuelves a ser alguien
y regresas indemne del naufragio
con el alma altiva, seca y firme,
ya no me necesitas.
Abandonas con vergüenza mi cayado
para besar cualquier palabra amable,
altiva o lisonjera
que vuelva azul tu sangre.
 
Que así sea,
pero nunca más regreses
por los frutos de mis árboles.
Seré invisible isla
bajo la niebla del engaño.
Para ti, cobarde, sólo guardo
un desierto de silencios,
y bajo una duna perenne
una balsa vieja con tu nombre.

M.A.W. Mawey 29-10-05 ®

DESVARÍOS

DESVARIO 1 

La felicidad ignífuga que abrasa
y corre sin cesar quebrando el monte
donde surgen presurosas las sonrisas
del fuego, en un cristal improvisado
que no sabe de dolor, de lágrimas,
amarillo y pardo en el otoño fugaz
de un espejo sin nombre, mellado.
Y detrás del cristal,
el tiempo desnudo
que almacena ceniceros
de carne melancólica
- un pulmón enfermo,
 un corazón de acero-,
resbala del vaso inclinado
por el quicio de la vida.
Un charco en el suelo demuestra
que yo tuve un pasado.

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DESVARÍO 2

Es armónico el movimiento
que nos acerca y nos rechaza, perenne.
Es el amor polarizado, estacionario,
que se niega a viajar por no perderte,
porque entre tú y yo
hay media longitud de onda que nos diferencia.
No hay constantes universales
que permitan calcular
la curvatura de nuestro enlace:
Una órbita diferente
y sin embargo constante
alrededor de nuestras almas,
porque una fuerza central
siempre nos une.

M.A.W. Mawey 28-10-05®

ADIVINANZA

ADIVINANZA
 
¿En qué lugar esconde sus vicios el vicario?
¿Qué camposanto tiene de perchas el osario?
¿En qué lugar se pide de tela un formulario?
¿Qué tiene la ventana, que es justo lo contrario?
¿En que lugar la piel es parte del sumario?
¿Por qué por la mañana nos es tan necesario?
¿En dónde las polillas tienen un santuario?
¿Dónde trajes y faldas conviven a diario?
¿En qué lugar las bragas tienen un planetario?
¿Por qué para la moda es féretro y sudario?
En qué lugar comienza la bala su calvario...
¿y cuándo se convierte en río el dromedario?
 
M.A.W. Mawey 15-10-05 ®

SONETO SIN POEMA

SONETO SIN POEMA

No sé, sinceramente que diría
mi abuela si leyera este panfleto
que no parece ser nada coqueto
y tiene un cierto olor a porquería.
 
No sé si don Quevedo lo leería
-y mira que el poeta fue indiscreto
hurgando en los defectos en secreto-
más yo pienso que él, vomitaría.
 
No quiero ser el filo furibundo
que adelgaza la vida de la prosa
en obleas de versos nauseabundos,
 
pues es fácil cortar en un segundo
y dificil cuajar un alma hermosa
que vuela entre poemas vagabundos.
 

M.A.W. Mawey 19-10-05 ®

SINDROME POST-VACACIONAL

SINDROME POST-VACACIONAL
 
"Pasea de mi brazo, silenciosa,
 una dama de sombra triste y larga..."
 
Pues vaya mierda, estoy hasta el moño,
"oh se me fue la musa"
-menuda tonta escusa-
y todo sabe a otoño...
 
Busco algún gamusino
mientras pesco un ripio,
cazo un verso soez ó un pío pío,
y al final todo huele a langostino....
 
Estoy mas amuermado que el tiovivo
del patio del asilo,
y mientras suena algún vinilo
me duermo sin motivo...
 
¿Dónde está la playita dorada,
aquellos montecitos verdes,
dónde aquellas... ejem... que me perdían?
¡Y las siestas... sin nada!
 
Vuelven los cuerpos tapiados,
las grasas, los sudores,
las deudas, los olores,
y los mocos eternos, congelados.
 
Parece que el verano
se ha transformado en polvo olvidado...
¡Quiero que me devuelvan mi pala
y mi flota de pato,
quiero ser niño todo el año!
 
FIN Mawey 23-10-05 ®

PROSA CORTADITA

PROSA CORTADITA
 
Esta prosa cortada
con cuchillo de pan,
es bocata chorizo
y morcilla sin par,
untando lo que pillo
que engorde, tenga grasa
o alquitrán.
Se aprenden de memoria los acólitos
tu credo, San Hidalgo,
pues tú tan apostólico
repites consonantes como un galgo
que corre sin cesar por ser algo.
Te invito a un bocadillo
ungido en verso libre
-al menos para ti-
pues mides la distancia al alma
como el ciego que busca un plato,
a bastonazos de memoria
tallada sobre rimas de madera.
Para tí serán versos libres,
Para mí, sin embargo,
sólo son un puñado
de letras.
 
M.A.W. Mawey 7-10-05 ®

SIN DESTINO

SIN DESTINO

SIN DESTINO
.
.
Levantaron el vuelo tus sueños.
Por no herirme, borraron sus huellas,
y volaron, buscando un destino.
Desperté con tan sólo mi aliento,
y marché persiguiendo tu estela
sin pensar que pisaba el vacío.
Me hice duna buscando un desierto,
me calcé unos zapatos de arena,
y bebí de la aurora el rocío.
Me tornó la esperanza en barquero
y el valor desplegó mi bandera,
navegando sin rumbo al abismo.

Agoté madrugadas y puertos,
y una noche nublada cualquiera
tropecé sin querer con su nido.
Arribé vagabundo, en silencio,
escondiendo el amor de mi enseña,
para verla feliz y sin frío.
Yo temblaba de ausencia y deseo,
más mis pasos se fueron sin verla
y mis ojos quedaron sin brillo.
En el muelle amarré mi velero
apagué con cuidado mis velas,
y tiré mis recuerdos al río.
Me marché con las olas y el viento,
al desnudo, sin más primaveras,
para hacerme de niebla y olvido.

M.A.W. 31-10-04®

CONJURO

CONJURO

A ti que solo miras por tu ombligo,
cegado mas allá de tus narices,
a ti que coleccionas los deslices
manchando la palabra del amigo.

A ti que solo siembras sucio trigo
y el rencor te provoca las varices,
A ti que niegas siempre lo que dices
y juegas a mentir con lo que digo.

Aprende a disfrutar sin ser el viento
que encalla la amistad como un navío
esclavo de tu genio tan violento.

Infeliz, te dedico este conjuro
que te aleje del miedo y del vacío
y si no, que te torne más oscuro.

M.A.W. "Mawey" 14-Mayo-05 ®